Futuras madres con estatus migratorio irregular

Debido al endurecimiento de las políticas antimigrantes en los últimos años, se ha creado un clima de temor en escalada que está teniendo consecuencias desastrosas para la salud de las mujeres embarazadas migrantes y sus bebés.

Por ejemplo, según un estudio realizado por la Universidad de Duke que compara la salud de los bebés recién nacidos antes y después del endurecimiento de las leyes anti inmigrantes, las consecuencias en los bebés de la persecución migratoria con la implementación del programa 287 g, que permite a los agentes de la ley locales tienen la potestad de actuar como representantes del ICE y cuentan con autoridad para interrogar a las personas sobre su estado migratorio, detenerlas y, si es necesario, comenzar los procedimientos de deportación, son notorias.

La investigación logró establecer que la aplicación de la ley de inmigración más severa por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) conduce a una disminución de las consultas médicas prenatales para las madres inmigrantes y una disminución del peso de los bebés al nacer.

Y este es el ejemplo de muchas otras mujeres en la misma situación, quienes viven en el país sin permiso legal y que están convencidas de que sus visitas a los centros de salud reducirán sus opciones de legalización, además, les preocupa que los agentes de inmigración, que a menudo se ven en los hospitales a lo largo de la frontera, puedan considerarlas como susceptibles de deportación.

Durante la Administración del expresidente Trump, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) emitieron en marzo de 2020 el Título 42 como parte de la respuesta del gobierno a la pandemia de COVID-19. Esta disposición señala que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) puede devolver por la fuerza a través de la frontera a migrantes que hayan entrado de forma irregular a Estados Unidos, sin darles la oportunidad de solicitar asilo o protección y que dio paso a deportaciones injustas, y dentro de ellas madres con bebés.

Todas las mujeres, sin distinciones de raza, edad, origen, nacionalidad, religión o condición social, están protegidas por la Declaración de Derechos Humanos de ONU. En casos de embarazo, las mujeres tienen derecho a la integridad, la seguridad y a condiciones dignas y salubres para la sana evolución de su estado, la atención del parto y el proceso de recuperación o de posparto sin importar donde se encuentre.

El cumplimiento de todos estos indicadores, en gran parte están mediados por el nivel de compromiso de los gobiernos y la sociedad en respetar lo antes mencionado. Es importante seguir con los esfuerzos que velan por todas las mujeres, y en especial aquellas más vulnerables, como son las inmigrantes, y velar porque se cumplan todos sus derechos sin importar el territorio.

Fuentes:

Enlace Latino:

https://enlacelatinonc.org/programa-287-g-afecto-la-salud-en-los-recien-nacidos-en-carolina-del-norte/#.YCXPfI9KjIU

New York Times:

https://www.nytimes.com/es/2020/11/24/espanol/mujeres-migrantes-embarazadas.html

ONU:

https://eacnur.org/blog/cuales-son-los-derechos-de-la-mujer-embarazada/

Originally published by The National Hispanic Council on Aging (NHCOA): Source

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